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Cómo preparar a tu equipo para resolver problemas en tu ausencia

Con el objetivo de mantener los asuntos bajo control, algunos jefes se convierten en “jefes sombrilla” Los jefes sombrilla son personas con un equipo a cargo que, con las mejores intenciones, intentan proteger a su equipo de problemas que se presentan a diario, convirtiéndose en los únicos responsables de solucionar todo y cargando el peso de ser el escudo de los miembros de sus equipos

Ser un jefe sombrilla puede mantener las cosas tranquilas al principio. Sin embargo, puede acarrear problemas futuros para el líder y todos los integrantes del equipo. Este comportamiento crea una dependencia entre los miembros y el líder, donde a los miembros no se les es permitido pelear sus propias batallas, poniéndolos en una situación desempoderadora. Los líderes nuevos pueden ser propensos a caer en esta posición. Por ello, compartimos recomendaciones para preparar a tu equipo para resolver problemas en tu ausencia.

1. Cambia tu pensamiento

Darle rienda suelta a tu equipo en la resolución de problemas puede sentirse como una pérdida de control. El secreto es depositar tu confianza en el trabajo y el sentido común de todos tus integrantes. Descubre de dónde viene el miedo que te motiva a proteger a tu equipo. Si la comunicación es clara y los procesos y objetivos están planteados, no tienes nada de qué preocuparte. 

2. Asume que los integrantes de tu equipo pueden resolver los problemas

Capacitar a tus empleados para que resuelvan sus propios problemas, puede demostrar la confianza en las habilidades de tu equipo. Puedes convertirte en ese socio para mejorar la eficacia de tu liderazgo y evitar ofrecer soluciones demasiado rápido. Hacerlo también alienta a los miembros del equipo a pensar de forma independiente y encontrar soluciones creativas a los problemas.

3. Acepta los tropiezos a corto plazo para obtener ganancias a largo plazo

Los tropiezos a corto plazo nos ofrecen experiencias y oportunidades de aprendizaje. Estas oportunidades pueden demostrar debilidades, áreas de oportunidad y mejora. Permitir que tu equipo falle y aprenda de forma independiente es un camino más rápido hacia el crecimiento y el éxito a largo plazo que garantizar que los resultados a corto plazo estén bien controlados.

4. Enfócate en tus habilidades como líder

A medida que los líderes crecen y se amplían sus responsabilidades, sus conocimientos funcionales pasan a un segundo plano y las habilidades de liderazgo cobran prioridad. Muchos gerentes luchan con este cambio de identidad. Les preocupa que si no están personalmente al tanto de todos los detalles, serán percibidos como ineficaces cuando en realidad es todo lo contrario. Enfócate en actividades como averiguar qué decisiones son críticas y demuestra cómo luce un trabajo bien hecho.

5. Empodera a tu equipo

Ya sea que el problema sea técnico o interpersonal, su trabajo es ayudar a tu equipo a desarrollar estrategias para manejar la situación presente y futura. Cuando un empleado plantee un reto, pregúntate qué tipo de apoyo sería útil, pero evite ponerse en el centro del desafío. A veces es necesario cerrar las brechas de información y contexto y la solución puede ser tan simple como dirigir al miembro de su equipo a la persona adecuada para hablar.

Según Harvard Business Review, este comportamiento no es raro en los líderes emergentes. Muchas personas que lideran equipos altamente sofisticados por primera vez necesitan ayuda para encontrar el equilibrio entre apoyar a sus equipos y delegar de manera efectiva.


Fuente: Harvard Business Review
 
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